Si la caldera pierde presión, rellénala primero con la llave de llenado hasta 1–1,5 bar en frío. Si vuelve a bajar en pocos días, hay algo detrás: una pequeña fuga en tuberías o radiadores, el vaso de expansión descargado o la válvula de seguridad que gotea. Una reparación habitual cuesta 100–300 € con IVA.
En resumen
- En frío, la mayoría de las calderas domésticas deben marcar entre 1 y 1,5 bar: mira siempre el manual de tu modelo.
- Que baje un poco después de purgar los radiadores es normal; tener que rellenar cada pocas semanas no lo es.
- Las causas más habituales son una fuga pequeña, el vaso de expansión descargado o la válvula de seguridad que gotea.
- Una reparación corriente sale por 100–300 € con IVA, y localizar una fuga oculta sin obras, por 150–400 €.
Enciendes la calefacción una mañana de noviembre y no pasa nada. La pantalla de la caldera muestra un código de error y la aguja del manómetro está casi en cero. Es una de las averías más comunes del invierno y, muchas veces, se soluciona en cinco minutos rellenando el circuito. Lo que conviene saber es cuándo basta con eso y cuándo la presión baja por algo que hay que reparar.
Aquí tienes cuál es la presión correcta, cómo subirla sin riesgos, cómo buscar una fuga por tu cuenta y qué cuesta que lo revise un técnico de calderas.
¿Cuál es la presión correcta de una caldera?
La mayoría de los fabricantes recomiendan entre 1 y 1,5 bar con la caldera fría; algunos hablan de alrededor de 1 bar. Con la calefacción en marcha el agua se dilata y la aguja sube un poco: es normal que en caliente marque algo más.
Si la presión cae por debajo de unos 0,5–0,8 bar, según el modelo, muchas calderas se bloquean para protegerse y muestran un código de error. En el otro extremo, cuando se acerca a 3 bar, se abre la válvula de seguridad y suelta agua para no dañar el circuito. Cada caldera tiene sus valores, así que ten a mano el manual o busca la pegatina con las indicaciones.
| Lo que marca el manómetro | Qué significa | Qué hacer |
|---|---|---|
| Menos de 1 bar en frío | Falta agua en el circuito | Rellenar hasta 1–1,5 bar |
| Entre 1 y 1,5 bar en frío | Presión correcta | Nada |
| Bastante más de 1,5 bar en frío | Te has pasado al rellenar o la llave de llenado no cierra bien | Revisar la llave; si sigue subiendo, avisar al técnico |
| Cerca de 3 bar en caliente | Va a abrirse la válvula de seguridad; a menudo, vaso de expansión descargado | Llamar al técnico |
¿Por qué la caldera pierde presión?
Estas son las causas, más o menos de la más habitual a la menos frecuente:
- Has purgado los radiadores. Al sacar el aire, sale también algo de agua y la presión baja. Basta con rellenar una vez. Si no sabes cómo se hace, lo explicamos en cómo purgar los radiadores.
- Una fuga pequeña. Un racor de un radiador, una válvula que suda, una tubería empotrada o el circuito del suelo radiante. Unas gotas al día bastan para vaciar la presión en una o dos semanas.
- El vaso de expansión descargado. Es un depósito con aire o nitrógeno a presión que absorbe la dilatación del agua caliente. Cuando pierde esa carga, o se rompe su membrana, la presión se dispara en caliente y baja en frío.
- La válvula de seguridad gotea. A menudo es consecuencia del punto anterior: abre una y otra vez por exceso de presión y acaba sin cerrar bien.
- Un fallo interno de la caldera, como una fuga en el intercambiador. Aquí no hay nada que hacer por tu cuenta.
¿Cómo subir la presión de la caldera paso a paso?
- Apaga la caldera y espera a que se enfríe: si rellenas en caliente, la lectura engaña.
- Localiza la llave de llenado. Normalmente está en la parte de abajo, entre las tuberías; según el modelo es un grifo pequeño, una palanca o una rueda. Si no la encuentras, búscala en el manual.
- Ábrela despacio sin perder de vista el manómetro. Oirás correr el agua.
- Ciérrala del todo cuando la aguja llegue a 1–1,5 bar. Comprueba que no gotea.
- Enciende la caldera, quita el bloqueo si lo pide y deja que la calefacción funcione un rato. Vuelve a mirar la presión con el circuito frío.
- Si la llave está muy dura, gotea o no sale agua, no la fuerces: una llave rota con el circuito lleno es un problema mayor. En ese caso, avisa a un técnico.
¿Cómo saber si hay una fuga?
Primero haz una prueba sencilla: con la caldera fría, apunta la presión por la noche y otra vez por la mañana, antes de encender nada. Si en pocos días baja de forma clara, el circuito pierde agua por algún sitio.
- Pasa la mano por debajo de cada radiador, por las válvulas y los racores: busca humedad, restos blancos de cal o manchas de óxido.
- Mira el tubo de desagüe de la válvula de seguridad, debajo de la caldera. Si está mojado o deja marca en el sumidero, es por ahí.
- Revisa suelos, rodapiés y paredes por donde pasan tuberías, y pregunta al vecino de abajo si le ha salido alguna mancha en el techo.
- Si tienes suelo radiante, fíjate en zonas del suelo más calientes o húmedas de lo normal.
- Cuando la presión baja y no hay ningún rastro a la vista, la fuga suele estar empotrada. Un fontanero puede encontrarla sin romper media casa con detección de fugas de agua: geófono, cámara térmica o prueba de presión. Si ya hay una mancha en el techo de abajo, conviene tratarla también como humedades una vez reparada la fuga.
¿Qué es el vaso de expansión y cómo afecta a la presión?
El agua ocupa más espacio cuando se calienta. El vaso de expansión es un pequeño depósito, casi siempre dentro de la caldera, partido en dos por una membrana: a un lado está el agua del circuito y al otro, aire o nitrógeno a presión. Cuando el agua se dilata, empuja la membrana y el gas hace de colchón.
Con el tiempo ese colchón se pierde. El síntoma típico es muy claro: en frío la presión es baja, al encender la calefacción sube hasta casi 3 bar, la válvula de seguridad suelta agua y, cuando la caldera se enfría, vuelves a estar por debajo de 1 bar. Rellenar en ese caso solo alarga el problema.
Comprobar y recargar el vaso es trabajo de un técnico: hay que hacerlo con el circuito sin presión y con el valor que indica el fabricante. No lo intentes por tu cuenta con una bomba de inflar.
¿Cuánto cuesta arreglar una caldera que pierde presión?
Fuera de horario, en festivos o con piezas que hay que pedir al fabricante, el precio sube. Cuando el piso tiene más de dos años y la reparación la encarga un particular, puede tributar al 10 % si las piezas no son una parte demasiado grande del importe. Tienes más casos en la página de técnicos de calderas. La tabla recoge importes orientativos, con el IVA general incluido, que cambian según la zona, la marca de la caldera y la urgencia (la revisión, sobre todo, varía bastante de una zona a otra):
| Trabajo | Precio orientativo con IVA |
|---|---|
| Desplazamiento por avería, en horario laboral | 40–80 € |
| Cambio de una pieza corriente: válvula, sonda o bomba | 100–300 € |
| Cambiar o recargar el vaso de expansión, con mano de obra | 110–315 € |
| Localizar una fuga oculta sin obras en un piso | 150–400 € |
| Abrir, cambiar el tramo de tubería y cerrar | 150–500 € |
| Prueba de presión del circuito | 80–180 € |
| Revisión periódica de una caldera de gas | 60–130 € |
¿Cuándo pierde más presión la caldera?
Casi siempre al encender la calefacción en otoño. Durante el verano el circuito ha estado quieto, las juntas se resecan y se acumula aire; con los primeros días de frío se purgan radiadores y aparecen las pequeñas fugas que antes no se notaban. También es frecuente después de obras en casa o de cambiar un radiador, porque se ha vaciado parte del circuito.
De noviembre a enero los técnicos de calderas tienen mucho más trabajo. Si puedes, haz la revisión en septiembre u octubre: además de ser obligatoria cada cierto tiempo (cada dos años para una caldera de gas individual, en la mayoría de comunidades), es el momento en que el técnico puede comprobar el vaso de expansión y la válvula de seguridad antes de que haga falta. No la confundas con la inspección quinquenal del gas: esa la gestiona la distribuidora y se paga en la factura.
¿Cuándo hay que llamar a un técnico?
Antes de nada: si notas olor a gas, no toques interruptores ni la caldera: cierra la llave de paso del gas, abre las ventanas, sal de casa y llama a urgencias de la compañía distribuidora (el número viene en tu factura del gas). Eso no es un problema de presión de agua y no puede esperar. En los demás casos, estas son las señales de que rellenar ya no basta:
- Tienes que rellenar la caldera más de una vez cada pocas semanas.
- Sale agua por la válvula de seguridad o el tubo de desagüe está siempre húmedo.
- La presión sube sola, incluso con la llave de llenado cerrada.
- La caldera repite el mismo código de error después de rellenar.
- Ves humedad dentro de la caldera o debajo de ella.
¿Cuáles son los errores más comunes?
- Rellenar cada semana sin buscar la causa: el agua nueva trae oxígeno y cal que acaban dañando el circuito.
- Dejar la llave de llenado medio abierta: la presión sube poco a poco y salta la válvula de seguridad.
- Rellenar con la caldera caliente y pasarse de presión.
- No hacer caso al goteo del tubo de la válvula de seguridad, o taparlo para que no moje.
- Abrir la carcasa de la caldera o tocar el vaso de expansión sin ser técnico: además del riesgo, puedes perder la garantía.
- Esperar al primer frío para la revisión, cuando las agendas están llenas.
¿Qué preguntar en el presupuesto?
En Helpdone describes qué le pasa a la caldera, cada cuánto tienes que rellenarla y qué modelo es. Es gratis y sin compromiso: tu solicitud llega a hasta 6 técnicos de tu zona, los que estén disponibles te mandan su propuesta y tú decides si contratas a alguno. Así puedes comparar presupuestos de técnicos de calderas con calma. Cuando hables con ellos, pregunta esto:
- Qué cobra por desplazarse y si ese importe se descuenta cuando le encargas la reparación.
- Si el precio incluye buscar la fuga o solo cambiar la pieza.
- El precio de la pieza y el de la mano de obra, por separado.
- Si te va a cobrar el IVA reducido o el general, y por qué.
- Qué garantía tiene la reparación.
- Si trabaja con tu marca y tiene los repuestos o hay que pedirlos.
- Si aprovecha la visita para hacer la revisión obligatoria y te entrega el certificado.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que la caldera pierda presión?
Un poco sí: después de purgar los radiadores o al empezar la temporada de calefacción es habitual tener que rellenar una vez. Si tienes que hacerlo cada pocas semanas, ya no es normal: hay una fuga o un fallo del vaso de expansión o de la válvula de seguridad.
¿A cuántos bares debe estar la caldera?
Entre 1 y 1,5 bar con la caldera fría, según la mayoría de fabricantes. En caliente es normal que suba algo. Por debajo de unos 0,5–0,8 bar muchas se bloquean, y cerca de 3 bar abre la válvula de seguridad. Comprueba los valores en el manual de tu modelo.
¿Por qué pierde presión la caldera si no se ve ninguna fuga?
Puede haber una fuga en una tubería empotrada o en el suelo radiante, o la válvula de seguridad puede estar soltando agua por un tubo que va directo al desagüe y no se ve. También puede ser el vaso de expansión descargado. Un técnico lo distingue con una prueba de presión.
¿Qué pasa si la presión de la caldera sube demasiado?
Cerca de 3 bar se abre la válvula de seguridad y suelta agua para proteger el circuito. Lo más habitual es que la llave de llenado no esté bien cerrada o que el vaso de expansión haya perdido su carga. Comprueba la llave y, si sigue subiendo, avisa a un técnico.
¿Cuánto cuesta cambiar el vaso de expansión?
Con la mano de obra, suele salir por 110–315 € con IVA, dependiendo de la caldera y de si basta con recargarlo o hay que sustituirlo. Si la válvula de seguridad ha abierto muchas veces, puede que también haya que cambiarla.
¿Puedo usar la calefacción con poca presión?
Si la presión baja del mínimo, la caldera se bloquea sola para no dañarse, así que no funcionará. Rellénala hasta 1–1,5 bar en frío y vuelve a encenderla. Si a los pocos días vuelve a bajar, no sigas rellenando sin más: pide que la revise un técnico.